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Conoce la historia de la aromaterapia

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La palabra aromaterapia se deriva de dos palabras: Aroma, cuyo significado es fragancia y terapia, que significa tratamiento. Debemos recordar que el término aromaterapia se acuñó en los años 1930. Sin embargo, el uso de las sustancias aromáticas es tan antiguo como la misma civilización. La historia de la aromaterapia tiene por lo menos 6000 años. La mayoría de las civilizaciones antiguas del mundo usaron sustancias aromáticas.

El uso terapéutico de plantas aromáticas tales como el hinojo, las semillas de cilantro, el comino y muchas otras han sido encontradas en sitios de cementerios antiguos. Muchos textos de Asia hasta el Antiguo Egipto y gran parte de la región del Mediterráneo describen procedimientos y rituales en los cuáles se realizaban ungüentos curativos, aceites medicinales, cataplasmas y perfumes curativos. Sin embargo, con la renovación que supuso el Renacimiento, las esencias aromáticas quedaron relegadas a esta función de sanación y la ciencia tomo el relevo de las medicinas naturales, y consiguió sintetizar medicamentos a base de principios activos en sus laboratorios.

De modo que, en los albores del siglo XX, los aceites esenciales de las plantas aromáticas no tenían un lugar relevante en la farmacopea moderna. Hasta que, en 1910, René Gattefosé se quemó las manos en el laboratorio de la empresa familiar y un duende de las plantas, perdón, su lógica científica, le sopló al oído la idea de aplicar aceite esencial de lavanda sobre las quemaduras. La rápida y sorprendente cicatrización de su piel lo motivó a investigar las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales y descubrió que estos eran más eficaces cuando eran aplicados en su totalidad, que su principio activo aislado, o su equivalente sintético.

Todo ello le llevó a acuñar el término “Aromaterapia” en 1928, a publicar su obra “Aromathérapie Huiles essentielles, hormones végétales” en 1937, y a convertirse en el abanderado de una nueva terapéutica que se abriría paso en el mundo, instalándose hasta nuestros días.

Gattefosé publicaría muchos otros escritos sobre la aromaterapia a lo largo de su vida, y crearía productos con aceites esenciales, como el “salvol”, desinfectante que usó en hospitales durante la primera guerra mundial. Fue un investigador incansable, se interesó intensamente por las terapéuticas ancestrales, que intentó siempre conciliar con la ciencia, y murió en Casablanca en 1950 a la edad de 69 años, dejando un importante legado en el campo de la cosmetología y la perfumería.

No obstante, no fue realmente el único en interesarse por las propiedades de los aceites esenciales, pues, en 1882 la Squire’s Companion to the British Pharmacopeia ya había publicado una lista de aceites esenciales y sus propiedades terapéuticas, y otros investigadores como Chamberland en Paris habían realizado estudios sobre la eficacia de ciertos aceites esenciales en el tratamiento de la fiebre amarilla, a finales del siglo XIX.

Paralelamente, su compatriota y contemporáneo Albert Couvreur, había estado investigando por su parte y publicó en 1939 un libro sobre las propiedades medicinales de los aceites esenciales.

Por lo que, quizás el resurgimiento del uso terapéutico de las esencias aromáticas era inevitable, porque la configuración astral de la primera mitad del siglo XX se prestaba a ello, y no es completamente atribuible a René Gattefossé. Pero la providencia quiso que fuese este caballero, nacido entre campos de lavanda y criado con ungüentos aromáticos, quien se quemase las manos en su laboratorio, y es gracias a ello que hoy hablamos de Aromaterapia y la practicamos a lo ancho y largo del planeta.

Tal vez sin él estaríamos hablando, en otros términos: “esenciaterapia”, “médicaromas” u otra cosa. Pero quizás sin él no hablaríamos más de aceites esenciales y seguiríamos usando estas maravillosas substancias para hacer sahumerios y perfumar jabones únicamente, lo cual sería una verdadera pena. Menos mal que existe la curiosidad científica.

Referencias consultadas:

DAVIS Patricia, Aromatherapy an A-Z, The C.W. Daniel Company Limited, Essex 1988.

https://www.aromaterapiaenlinea.com/historia-de-la-aromaterapia/

https://ifaroma.org/es_ES/home/explore_aromatherapy/history-aromatherapy

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