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¡Deja de beber leche!

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¿Estás en perimenopausia, menopausia o mejor aún, quieres prepararte para la Transición de la Menopausia, y no padecerla?  ¿Quieres prevenir la posibilidad de desarrollar cáncer o enfermedades autoinmunes y mucho menos envejecer? Entonces sigue leyendo.

Debemos entender que en primer lugar la leche de vaca y los derivados lácteos como los quesos, nos enferman e inflaman.

En la WEB encontramos abundantes avisos como este:

Lo mejor que puede hacer por sus huesos es beber grandes cantidades de leche, ¿verdad? ¡Incorrecto! Existe una publicidad implacable y campañas de la industria láctea que han convencido a muchas personas, incluidos los médicos, que la leche fortalece los huesos.

Hay abundante evidencia científica que apoya la hipótesis de que la leche es perjudicial, especialmente para la salud de tus huesos. La razón por la que se cree que la leche es buena para los huesos es por su alto contenido en calcio. Una taza de leche desnatada contiene 300 mg de calcio. Sin embargo, centrándose solo en el calcio, estaríamos ignorando el resto de las características de la leche, que son perjudiciales:

1. La leche es un alimento que al entrar en nuestro cuerpo acidifica y reduce el pH de nuestra sangre y eso promueve la liberación de moléculas alcalinizantes para mantener el pH en equilibrio.

El calcio de tus huesos es uno de los más grandes almacenes del cuerpo.

Entonces, aunque la leche técnicamente le proporciona calcio al organismo, el beber leche causa pérdida de calcio para poder alcalinizar y así equilibrar la sangre. La sumatoria de ambos procesos resulta en pérdida de calcio y, por lo tanto, se favorece el desarrollo de osteoporosis, lo cual se potencia aún más si ya han disminuido los niveles de estrógenos.

2) La intolerancia a la lactosa.

Muchas personas tienen algún grado de dificultad para digerir lactosa. Ésta es una razón más por la que la leche no es saludable. En ausencia de la enzima lactasa, la lactosa se acumula en el intestino y es fermentada por los microorganismos, presentándose distensión abdominal, gases, diarrea e incluso náuseas y calambres estomacales.

3) Beber leche aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de próstata y ovario.

Un estudio encontró que las mujeres que bebían tres tazas o más leche por día tenían un 19% más de riesgo de cáncer de ovario que aquellas que tenían un consumo de leche más modesto (Genkinger et al., 2006.  Cancer Epidemiology, Biomarkers, and Prevention. 2006; 15:364–72).

En lo personal, cuando yo entre en mi condición de menopausia decidí eliminar el consumo de lácteos de mi dieta diaria. Y pude quitarme los dolores articulares, la fatiga crónica y sobre todo las manos y pies inflamados al despertar. En próximos blogs veremos que otros alimentos nos dañan la salud de los huesos, nuestro cerebro y sistema cardiovascular, en menopausia. ¡Y si lo elimino mucho antes de entrar en el climaterio, quizás tengas una transición de menopausia feliz!

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