La Inflamación: el mal del día a día

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La inflamación es la raíz común a muchos procesos patológicos crónicos de hoy, como las dolencias cardiovasculares, Alzheimer, cáncer, alteraciones articulares que cursan con incapacidad de movimiento y dolor articular.

La dieta diaria debe estar diseñada para bajar los niveles de inflamación del organismo, para el tratamiento de una enfermedad o ser la base definitiva de una dieta saludable, un estilo de vida.  Lo ideal es eliminar los alimentos que favorecen la inflamación, como las grasas trans y aumentar los alimentos anti-inflamatorios como el ácido graso esencial omega 3 y las verduras.

¿Qué es la inflamación aguda?

Es como un grifo y como tal, una vez que se abre, debemos cerrarlo. Se puede abrir por una mala alimentación, un traumatismo, infecciones bacterianas, etc.

Para nuestra supervivencia requerimos un nivel determinado de respuesta inflamatoria innata, porque en las reacciones químicas que componen la cascada de la inflación se producen sustancias que nos protegen y nos ayudan ante factores externos o a reparar los daños tisulares.

Hay una inflamación visible, como la que sufrimos cuando nos golpeamos, nos pica un mosquito, acné, etc., La zona se hincha, se pone roja, caliente y duele, además, puede acompañarse de una limitación funcional y que nos cueste doblar una rodilla, por ejemplo.

Todas las patologías conocidas tienen una base inflamatoria

Existe una inflamación subclínica que pasa desapercibida, la que ocurre en el interior del organismo y no da la cara, puede no manifestarse con ningún síntoma, y sin embargo, ir socavando poco a poco la estructura y la función y desembocar en una enfermedad grave, cardiopatía, arteriosclerosis, procesos neurodegenerativos, como demencia, Parkinson, esclerosis múltiple, problemas de piel como el acné, dermatitis como eccemas, problemas articulares como artritis reumatoide, o problemas intestinales como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Chrom.

El tratamiento convencional implica el uso de medicamentos que cortan el proceso inflamatorio o suprimen los síntomas de la inflamación, como los analgésicos, antipiréticos y anti-inflamatorios, todos estos fármacos lo que hacen es bloquear la resolución del proceso inflamatorio y de esa manera se cronifica. Hay otros planteamientos no medicamentosos, y uno de ellos es una dieta anti-inflamatoria.

Referencias consultadas

Coussens, L. and Werb, Z. (2002) «Inflammation and cancer«, Nature, 420(6917), pp. 860-867. doi: 10.1038/nature01322.

Kolb, H. and Mandrup-Poulsen, T. (2009) «The global diabetes epidemic as a consequence of lifestyle-induced low-grade inflammation«, Diabetologia, 53(1), pp. 10-20. doi: 10.1007/s00125-009-1573-7.

Gregor, M. and Hotamisligil, G. (2011) «Inflammatory Mechanisms in Obesity», Annual Review of Immunology, 29(1), pp. 415-445. doi: 10.1146/annurev-immunol-031210-101322.

Mullington, J. et al. (2010) «Sleep loss and inflammation», Best Practice & Research Clinical Endocrinology & Metabolism», 24(5), pp. 775-784. doi: 10.1016/j.beem.2010.08.014.

http://www.didac.ehu.es/antropo/16/16-4/AmigoCorreig.pdf

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